Diagnostico definitivo

Era una día caluroso, por la tarde, tenía que ir a hacerme las curas del port-a-cath antes de la cita con el hematólogo, y aproveché para ir a buscar los resultados del PET. Mi incansable acompañante, mi madre, iba a mi derecha, abrí el sobre antes de llegar al ascensor, y lo leí, todo me sonaba a chino, pero lo de ” enfermedad linfoproliferativa de localización supraclavicular derecha y mediastínica con lesión inginal que obliga a considerar la posibilidad de enfermedad linfoproliferativa”, eso si que lo entendí.

Me cagaba en todo lo que se movía, resulta que no solo tenía el mediastino y la clavícula dañados, sino que también se me había extendido a la ingle!!! Mi yo interior estaba a punto de estrangular a alguien, mientras mi madre no se lo creía y se sentaba a leer el informe con detenimiento. Justo en ese momento pasó el internista, si, el que me dijo que estaba en estadio 1, hacía dos semanitas, le enseñé el informe, me miró con la cara desencajada, a lo que yo pregunté, estoy en estadio 3, verdad? Él no tuvo más que asentir con la cabeza.

Media hora después le enseñaba el informe al hematólogo. Le pregunté si era posible que el cáncer estuviera en estadio 3 desde el primer momento, me contesto que no, que el cáncer nace en estadio inicial y luego se va expandiendo, y añadió muy poco acertado, esto pasa por no venir antes al médico…

QUEEEEEEEEEEEEÉ? Os podéis imaginar mi cara de; me levanto cojo los lucahacos y te inflo, en ese momento en mi interior divisaba la imagen de la peli de Kill Bill, en la que Umma Thurman se carga a todo ser viviente, me veía  con la katana, vestida de amarillo, con los ojos inyectados en sangre, cortando cuellos ajenos.

Muy señor mío llevo de médicos desde diciembre!!!

Una vez pasado el bochorno inicial, muy amablemente, el doctor empezó a contarme cual era mi diagnostico definitivo; linfoma de hodgkin, de celularidad mixta, en estadio 3-B, tienes muy buen pronóstico, eres joven, hay un 80% de posibilidades de que salgas de esta y las tienes todas contigo.Luego me expuso cual sería mi tratamiento, 12 sesiones de quimio ABVD (son las iniciales de los medicamentos) , 1 cada 15 días, es decir 6 meses de lucha.  Se te va a caer el pelo, prepárate, me dijo, también me dijo que los picores se me irían con la primera quimio. Cada persona es un mundo así que si te digo cuales serán tus efectos secundarios con la quimio te estaría mintiendo, eres fuerte así que creo que no será muy dramático, también pienso que con tu personalidad no necesitas asesoramiento psicológico. Empezamos la quimio en 6 días…

De esto que aunque me pase a todos los  Dioses y a todas las religiones por el auténtico forro, te da por mirar hacia arriba y preguntar por qué a mi, por qué me haces esto?

No paraba de preguntarme si iba a salir del hospital y me iba a atropellar un autobús, o se me iba a caer una maceta encima y me iba a desnucar, o yo que sé, podía tener más mala suerte? Podía pasarme algo peor? Hola, puede pasarme algo más?

Amigos, me quedaban 6 días para la primera quimio y debo confesar que el miedo me calaba los huesos y me erizaba la piel, traté de aprovechar al máximo esos 6 días de gloria que me quedaban.

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La prueba final, el PET

Esta vez no cometí el error de la anterior prueba y me informé antes de ir al hospital. Resulta que el PET (Positron emission topography), es una prueba que sirve para medir la actividad metabólica del cuerpo humano, en mi caso sirvió para saber cuantas células cancerígenas había en mi organismo. No es una prueba que conlleve mucho esfuerzo para el paciente, pero si hay que tener un poco de paciencia. Ya que te inyectan un liquidito, el cual tiene que reposar una hora en tu organismo y luego te meten en la máquina de TAC, y ahí te tienen unos 20 minutos, “desfilando” por la pasarela del TAC, entrando y saliendo. El médico me dijo que durante el tratamiento hay que hacer 3 PET, el del principio, el de en medio, y el del final.

Port-a-cath

No os penséis que voy aquí de sabia de la medicina, ni mucho menos, pero hoy empezaré con un consejo: Preguntad siempre a vuestro médico todas las dudas que tengáis, en serio, sobre tratamientos, sobre efectos secundarios, sobre tipos de pruebas, sobre en que consisten las pruebas que te van a hacer, algo que te vayan a poner, lo que sea! Haz el favor de preguntárselo a tu médico, aunque creas que le estás torrando la oreja, es parte de su trabajo. Dicho esto, hoy os voy a contar como fue mi experiencia el día que me pusieron el port-a-cath. Upps! No os he explicado lo que es un port-a-cath, se trata de un aparatito pequeño de plástico, o fibra de carbono, o de que sé yo! Que en el centro tiene una membrana blandita, como un himen, y en un extremo tiene lo que viene a ser un catéter. Este aparatito, que coloquialmente llamo ciborg, aparato o mamotreto,va colocado bajo la piel, encima del pecho y justo debajo de la clavícula, y el catéter va vinculado a una vena. El port-a-cath sirve para que cuando me tengan que poner la quimio lo hagan enchufándome el suero y la medicación directamente al aparato, para así evitar que las venitas de los brazos, que son más finas que las que hay alrededor del corazón, se trombosen, es decir, se saturen, y también ya puestos, hará que mis brazos no parezcan coladores de todos los pinchazos que recibo. Aquí os dejo una ilustración para que podáis entender mejor lo que es.

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Bueno,  a lo que iba, contaros mi experiencia el día que me lo pusieron, pequé de principiante, de no preguntar y me fui ahí a la aventura, sin saber absolutamente nada de lo que me esperaba. Resulta que me metieron dentro de un quirófano, me pusieron la típica telita verde delante de la cara para que no pudiera ver lo que el cirujano estaba haciendo, y me anestesiaron la zona en la que iban a ponerlo. Hasta ahí todo bien, me atendieron estupendamente,fue todo muy bien, de hecho lo tengo tan bien puesto que no os puedo enseñar una foto de mi pecho porque no se aprecia el mamotreto.Lo que si me paso fue que doctor le parecía que estaba demasiado despierta y me atiborraron a lo que ellos llamaban “chupitos”, juro por mi vida que jamás he experimentado un colocón semejante, no, no penséis que guay, colocón gratuito, que va, ni mucho menos. Salí de ahí con un bajón que parecía que me había comido 30 pastillas de éxtasis en 2 días, solo hacia falta que se me cayera la baba. Un viaje a las puertas de Mordor fue aquello.

Vale, tengo un linfoma de hodgkin

Pasé el fin de semana en casa, a la espera de los resultados de la biopsia y de la cita que tenía con el hematólogo. Os tengo que confesar que hasta la fecha no tenía ni idea de lo que era un hematólogo. Resulta que un hematólogo es el médico de la sangre, y de los órganos hematopoyéticos, la médula osea,los ganglios linfáticos, el bazo, etc… Tenía cita a mediados de semana, así que pasé los días que tenía libres intentando investigar que es esto del linfoma de hodgkin. Por lo que he podido entender entre explicaciones de médicos y mi investigación, todos nacemos con células cancerígenas, el tema es que luego se multipliquen o no, en mi caso una de ellas se volvió loca, empezó a reproducirse por billones y ese conjunto de células es lo que forma la masa tumoral. Esa masa tumoral que pasa de un ganglio linfático a otro a medida que va pasando el tiempo. Lo bueno del hodgkin es que no es un cáncer que pueda producirte metástasis, es decir no se va a pegar a ningún órgano vital, lo que si hace es buscar a sus amigos los “órganos hematopoyéticos”. Os dejo una ilustración donde podéis ver cuales son estos órganos de nombre imposible. 

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Fui a mi cita con el hematólogo con la pequeña esperanza de que el resultado de la biopsia fuera que tenia bultos de grasa… No me cayó esa breva amigos, el resultado fue que tenía un linfoma de hodgkin de celularidad mixta, y estaba en estadio 2-B. Celularidad mixta quiere decir que hay células cancerígenas  de diferentes tipos pasándoselo pipa en mis ganglios linfáticos, el estadio 2 viene de que resulta que no solo tenía el mediastino dañado sino también los ganglios de la clavícula derecha. La B significa que he tenido síntomas. Me gustó mucho mi médico, lo vi un profesional como la copa de un pino, muy amablemente me explicó que el hodgkin es uno de los mejores cánceres que me podría haber tocado que tiene curación en el 90% de los casos y que tengo un pronostico buenísimo, ya que soy joven y la quimioterapia es muy muy efectiva en este tipo de cánceres. Mi tratamiento consistirá en 6 ciclos de quimioterapia, cada ciclo se compone de 2 sesiones, una cada 15 días. Así que nada que tengo claro que no me voy a morir, pero que las 12 sesiones de quimio, no me las quita ni el mismísimo Dios tocándome con el dedo en la frente. También me comentó que me pondrían un port-a-cath, y que me tenian que hacer la prueba definitiva para determinar  exactamente cuantas células cancerígenas tenía en el mediastino y en la clavícula.

GRACIAS

Dos días después de la biopsia ya pude irme a casa a la espera de los resultados que no estarían listos hasta la semana siguiente.

Me fui a casa con las manos llenas de amor, llenas de apoyo, llenas de esperanza, llenas de ánimo y todo eso gracias a mi gente, esa gente que nunca imaginé que me quisieran tanto, que se volcaran conmigo como lo hicieron.  Esa gente que estaba muerta de miedo, de pena, de rabia, y se metía en mi habitación con la mejor cara que me pudiera dar.  Desde aquí quería daros las gracias a todos los que os tomasteis la molestia de venir a verme y hacer que mi estancia fuera mas llevadera.

Gracias a mi tenaz, siempre sonriente, y la persona que más paz me transmite en este mundo, mi compañero, mi amor, Thomas, sin ti no sé como podría superar esto. Gracias a mis amigas, Alba, Laura, Marta y Mónica, por su tierno miedo. Mi familia, mi madre Tessa (más adelante os hablaré de mi madre), mi hermana Paula, mi padre y su mujer Nico y Maribel, mis primos Pipo, Narcis, Toni, Anita (desde la distancia), Fede, Julia, Marineta,Sara, Peter y Tessi, mis tíos Antonia, Guillermo, Josep, Cati, Piluca y Queta. Gracias a Ginés por la templanza que me transimitó. Gracias a  mis incansables compis de curro, ellos que han visto y han estado durante todo el proceso, desde el princio,  J. Eduardo, Lina, Eduard, Jaume, Rafa, Barbara,Marga y el pesto, Lu. Mis amigos Emilio, Dani, Sandro, Luis, Jordi, Carlos Fernández, Nil,Javi,Carlos Sircazo, Alberto, Raúl.Gracias a Elena Rotger, Jara y Chris. Gracias a Cati Bujosa por nuestras charlas.  Gracias a Nerea por sus visitas y su calidez. Gracias a Alessia y Soli, y a Luis Ferrer por estar ahí a pesar de estar viviendo en otro país. Gracias a mi confidente Emilio Bornay por demostrarme que con fuerza y ganas de esto se sale. Gracias a Anita, Carmen y Joan, por lo que hubieran hecho por mi, si hubiera sido necesario.  Gracias a todos los que habéis ocupado un minuto de vuestro tiempo en pensar en mi y en mandarme buenas vibraciones, os puedo asegurar que las recibo todas.

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Aquí tenéis una foto de como me fui a mi casa con las manos llenas! Espero no haberme dejado a nadie!

Gracias a todos.

Llegó el día de la biopsia

El mismo día que mi hermana cumplía 32 años, el mismo día que me enteré de que había aprobado los exámenes y por lo tanto había terminado mis estudios. Ese mismo día me abrían a la altura del mediastino (queda situado en la parte más baja de la garganta).

Pasé todo el día rodeada de gente que hizo que ni tuviera tiempo de pensar en lo que me esperaba aquella misma tarde. No me di cuenta de que me iban a operar hasta que apareció el celador por la puerta. Un chico majo, joven, que llevaba una camilla consigo, en cuanto lo vi se me cayó el mundo encima. Uno de los caminos más largos de mi vida, el que separaba mi habitación de los quirófanos, lo hice llorando como una colegiala en su primer día.

Una vez dentro del quirófano, casi me pega un “jamacuco” cuando vi al cirujano intentando encender  el monitor, no sabia como encenderlo! Yo pensé; Este buen hombre me tiene que abrir en canal y no sabe encender un puto monitor!!!!! Menos mal que en cuestión de segundos apareció el anestesista y ya no recuerdo nada más hasta que desperté, en el mismo quirófano, con el monitor encendido y un tipo pegándome cachetes en la cara.

Nunca en mi vida he sentido más dolor que el que sentí en esos momentos en mi garganta, era un dolor profundo, intermitente, terrible.

Llegué a la habitación de la misma manera en la que me fui, llorando.

Juro que la próxima vez que tenga que entrar en un quirófano (espero de todo corazón que no haya una próxima vez), ese día no va a entrar en mi habitación ni Jesucristo con la cruz. Si os puedo dar algún consejo es que entréis en el quirófano tranquilos y con la cabeza serena, no cometáis el error que yo cometí de entrar nerviosa y sin haber pensado en ello.

BiopsiaOs dejo unas fotos de cómo quedó la biopsia que me hicieron. Tuve la suerte de que aunque el cirujano no sabía encender un monitor, si sabía, y mucho, suturar y me hizo la sutura por dentro así la cicatriz no es tan aparatosa.

Vale, y ahora qué?

Alguien me puede explicar por qué cojones tengo yo que tener cáncer?

Por qué ahora?Por qué yo? Por qué, con 29 años? Por qué la vida se ríe de mi en mi puta cara? Por qué me pone a prueba siempre? Qué le tengo que demostrar a la vida que no le haya demostrado ya?

Un cabreo general me invadió la espina dorsal y desde entonces no me lo he podido quitar de encima. No hay palabras suficientes en el diccionario, ni en la calle que puedan definir la ira, rabia, exasperación, irritación que sientes cuando te dan una noticia así. Es como si las nubes se convirtieran en tu verdugo, bajaran te pegaran dos tortas en la cara bien dadas, y sin darte tiempo a reaccionar, se fueran y se quedaran tan anchas.

Y entonces es cuando intentas pensar en algo que no sea en las ganas que tienes de matar, las ganas de gritar, de chillar, de pegar, de esconderte en un agujero y no salir jamás.

Sinceramente es una puta mierda, una putada gigante, una jugarreta del destino, si es que existe. Una de las peores cosas que te puede pasar en la vida, si, y yo lo tengo que pasar con 29 años, y me da una pereza que no sé ni como me llamo.