Vale, y ahora qué?

Alguien me puede explicar por qué cojones tengo yo que tener cáncer?

Por qué ahora?Por qué yo? Por qué, con 29 años? Por qué la vida se ríe de mi en mi puta cara? Por qué me pone a prueba siempre? Qué le tengo que demostrar a la vida que no le haya demostrado ya?

Un cabreo general me invadió la espina dorsal y desde entonces no me lo he podido quitar de encima. No hay palabras suficientes en el diccionario, ni en la calle que puedan definir la ira, rabia, exasperación, irritación que sientes cuando te dan una noticia así. Es como si las nubes se convirtieran en tu verdugo, bajaran te pegaran dos tortas en la cara bien dadas, y sin darte tiempo a reaccionar, se fueran y se quedaran tan anchas.

Y entonces es cuando intentas pensar en algo que no sea en las ganas que tienes de matar, las ganas de gritar, de chillar, de pegar, de esconderte en un agujero y no salir jamás.

Sinceramente es una puta mierda, una putada gigante, una jugarreta del destino, si es que existe. Una de las peores cosas que te puede pasar en la vida, si, y yo lo tengo que pasar con 29 años, y me da una pereza que no sé ni como me llamo.

Hola, seguramente tengas un linfoma de hodgkin

Pasó el médico a primera hora de la mañana, y ya cuando entró estaba yo llorando de la incertidumbre, no me gustaba estar ingresada en el hospital y mucho menos no saber qué narices me estaba pasando. Mi madre estaba sentada en la esquinita de la cama para acompañantes, a mi derecha. El doctor se sentó en mis pies,  me incorporé y  pregunté; Qué  me pasa doctor? Qué vieron en la radiografía? Qué salió en el TAC? Y en los análisis? El me apretó los pies con sus manos y me dijo, que seguramente tuviera un linfoma de hodgkin, me comentó que tenía como un racimo de uvas en el pecho, que eso era lo que se veía en el TAC, que no me preocupara que estaba en estadio inicial, que serían un par de sesiones de quimioterapia y que soy joven y lo superaría, que esta enfermedad se supera en el 70% de los casos. En cuanto oí la palabra quimioterapia me di cuenta de que me estaba hablando de que tenía cáncer…

Ansiedad, aspereza, rabia, ira, cólera, furia, exasperación, todas esas sensaciones fluían por mi alma. Asco, náuseas, angustia me recorrían todo el cuerpo como un torbellino.

No me di cuenta de que mi madre estaba escuchando lo mismo que yo hasta que ida de dolor giré la cabeza. Ahí estaba ella, tan pequeñita, tan delicada, tan tierna, tan mi madre… Intentando reprimir su dolor, mi dolor, tratando de esconder sus lágrimas.

-Mañana  te haremos una biopsia, para corroborar que realmente es un hodgkin, pasará el cirujano y te dirá la hora en la que te harán la intervención. Me miró con cara de pena, me dió una palmada en la espalda y salió de la habitación.

Pruebas y más pruebas.

Una vez ingresada, empezó mi cuenta atrás.

El primer día de ingreso me hicieron análisis de sangre. Es normal que me hagan análisis de sangre, no? Pensé ingenua de mi. Una horita más tarde pasó el médico a verme, le pregunté que, qué pasaba con la radiografía del día anterior, que me dijeran algo, que no me habían comentado nada de lo que me estaba ocurriendo, contestó que primero necesitaba un TAC con contraste, y luego ya con los análisis y el TAC, tendrían un diagnóstico.

Al día siguiente me hacían el TAC con contraste. Esta prueba consiste en un TAC normal, pero con un contraste que hace que se pueda ver el volumen y la pinta de lo que tengas, grasa, liquido, tumores, etc… Dicho contraste se consigue a base de beber 1.5 litros de un líquido preparado que te dan, que sabe a Espidifen, cuánto más bebas mejor. Ojo que no te avisan y en cuestión de una hora a partir del primer sorbito habrá lo que yo llamo “fiesta loca en el baño”, es decir un constante ir y venir del retrete. Cuando pasa un tiempo prudencial te llevan frente al TAC y te inyectan otra cosa, que no tengo ni idea de lo que era, solo sé que me pensaba que me estaba haciendo pipi encima, y que tuve una sensación de quemazón muy incómoda.